viernes, 5 de diciembre de 2014

TDAH A L'ESCOLA RECOPILACIÓ

TDAH EN LA ESCUELA RECOPILACIÓN

Fuente:http://familiaycole.com/2014/03/23/el-tdah-en-la-escuela-recopilacion-de-entradas-y-materiales/

El TDAH en la escuela: recopilación de entradas y materiales

 
 
 
 
 
 
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Respuesta al TDAH en la escuela

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad, TDAH, presenta tres síntomas diana: el déficit de atención, la impulsividad y la hiperactividad. Se manifiesta sobre todo en el hogar y en el colegio. Por ello, el TDAH en la escuela es uno de los aspectos que ha tenido especial protagonismo en Familia y Cole.
En esta entrada les ofrezco una recopilación de los artículos y materiales que he venido publicando relacionados con el tema.

El reto de responder al TDAH en la escuela

En responder al TDAH en la escuela está el reto: es en este contexto donde más dificultades plantea, donde se convierte para muchos niños en un problema que le impide funcionar con normalidad y donde su presencia marca la diferencia.
Pero para muchos educadores la presencia del TDAH en la escuela es también un desafío, ya que no siempre se encuentran con herramientas y estrategias para hacerle frente con eficacia y profesionalidad.
Por los comentarios y visitas que han tenido, los artículos y materiales que les presento, han sido valorados por la mayoría de los visitantes, por eso, espero que esta recopilación sobre el TDAH en la escuela,pueda resultar igualmente de utilidad para familias y educadores.
Más artículos sobre el TDAH en la Escuela y otras sobre Educación Infantil y Primaria en nuestro portal Familia y Cole.
Jesús Jarque GarcíaAutor: Jesús Jarque García Pedagogo, Máster en Psicología y Gestión familiar, miembro de la Sociedad Española de Pedagogía. Máster en Coaching Pedagógico y Educacional. Orientador en Educación Infantil y Primaria. Autor de numerosos libros relacionados con las pautas educativas, la pedagogía y dificultades de aprendizaje.Ponente en cursos y charlas a profesores y familias

testimoni de persona amb TEA

Font:

El acoso escolar, y otras circunstancias en la vida de las personas con TEA

EL ACOSO ESCOLAR, Y OTRAS CIRCUNSTANCIAS EN LA VIDA DE LAS PERSONAS CON TEA
Autismo Diario 27 agosto, 2014

El acoso escolar es algo muy grave y que no siempre se toma con la adecuada consideración. Y en el caso de chicos y chicas con autismo o asperger la cosa se torna muy grave, y las cifras no parece que hayan cambiado en exceso. Los datos dan miedo: Alrededor del 62% de estudiantes con Autismo han informado que sufren acoso por lo menos una vez a la semana. Alrededor del 94% de los estudiantes con Asperger han informado que sufren acoso por lo menos una vez a la semana.

acoso escolar
Alrededor del 94% de los estudiantes con Asperger han informado que sufren acoso por lo menos una vez a la semana.
Muchas veces los lectores nos piden testimonios y opiniones de personas con TEA, incluso se nos conmina a dar espacio para que ellas y ellos den su opinión y formen parte activa. Tenemos bastantes escritos realizados por personas con TEA, pero el de hoy nos muestra una realidad cotidiana, muchas veces escondida, una realidad extremadamente dañina. Conocerla es importantísimo, el acoso escolar existe, y por eso, familias y educadores deben estar muy pendientes, y ser absolutamente contundentes e inflexibles ante la aparición de estas situaciones.

Hoy, Ignacio Pantoja nos ofrece algo que esperamos sepan ustedes valorar adecuadamente, nos regala con su experiencia vital, una experiencia muy dura, pero también muy real. Que en un futuro esto deje de suceder depende de nosotros.

Agradecemos enormemente a Ignacio su valor para hablar abiertamente de su experiencia con el ánimo de evitar otras similares. El valor no se demuestra con el abuso de poder, se demuestra con la decencia inmensa que algunas personas son capaces de manifestar, por encima del mal, de la desidia, de la ignorancia o de la falta de humanidad.

El autor -Ignacio F. Pantoja- es licenciado en biología por la UAM y máster en Neurociencias por la USAL y en la actualidad estudiante BIR (Biólogo Interno Residente), además de tener Síndrome de Asperger. Lleva 6 años en talleres de escritura y publica regularmente en su blog Tierra de la Desesperación. También pueden visitar su página en Facebook Lord Kuzmich.

La personas con un Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) conocemos perfectamente situaciones de acoso y desprecio a las que nos vemos sometidos a lo largo de nuestra vida. Es muy cierto que, estas situaciones varían según las épocas de la vida y las circunstancias de cada uno, de modo que, en el período de los veinte a los treinta años, personalmente, no he sufrido ningún tipo de acoso violento, ni físico ni verbal; si es cierto que sobre todo en la primera parte de estos años si he sufrido un acoso de desprecio y marginación implícita y en estos últimos años la de ser ignorado e invisible para algunas personas de mi entorno.

Las circunstancias de mi vida, que son similares a otras muchas personas con TEA, a la conclusión de los estudios universitarios y en todos los casos nos enfrentamos al reto de la independencia personal y a la búsqueda de una vida profesional, puede parecer similar como la de un neurotípico, bien porque las personas con que nos relacionamos han madurado, superando la etapa infantil y adolescente y se muestran, al menos en su actitud externa, más dispuestas y tolerantes a aceptar la diferencia, por lo que podemos llegar a tener algunos amigos y amigas que nos acompañan en la comprensión de nuestras dificultades..

Pero no puedo, y muchas personas TEA tampoco, olvidar un tiempo ya lejano pero obsesivamente presente en la vida, en el que las cosas fueron mucho más diferentes y difíciles a lo que son ahora. Iniciare un brevísimo repaso a mi propia experiencia que podría asemejarse mucho o muchísimo a esas otras personas con TEA a que me refiero y con las que me siento solidariamente identificado; hablaré e intentare ceñirme al acoso escolar, de mi vida desde los 6 hasta los 20 años, esos 14 malditos años en los que la vida puede convertirse en un infierno, no solo por la marginación sino por el continuo maltrato psicológico y sobre todo físico.

No mencionaré ningún nombre propio y al final expresaré que se podría haber hecho para evitar esto con la esperanza de que ninguna persona con TEA viva lo que muchos hemos vivido muchos.

Aunque yo hice preescolar, mi primera parte que considero como colegio fue la que pase en un colegio público de mi barrio de primero a tercero de primaria, quizá esa fue la mejor época, no recuerdo ningún maltrato grave de mis compañeros, sí de los profesores quien en esa época sí pegaban a los alumnos. No hice ninguna relación social, dedicaba todo el tiempo del recreo a vagar de manera mecánica y con estereotipias haciendo un recorrido por todo su ancho patio de recreo, nunca jugué con otros niños, por supuesto en esa época no había diagnósticos y nunca fui diagnosticado.

En 4º de primaria mis padres, debida a su preocupación por mi aislamiento y mi extraño comportamiento decidieron llevarme a un colegio privado y pequeño, en el que solo había una clase por nivel. Allí comenzaron las agresiones, es cierto que seguí sin relacionarme un año más. Con 9 años en 4º de primaria, no jugaba al fútbol pues era lo que hacían todos los chicos, jugar con las chicas estaba “mal visto”, “daba vueltas” con estereotipias, mantenía la mente activa imaginando aventuras, personajes que se enfrentaban a otros personajes, como dibujos animados, creaba mis propias melodías, aperturas y finales, los repetía, creaba personajes buenos y malos continuamente, soñaba con ellos y a veces tenía la impresión de que me contestaban, como mis seis años anteriores.

acoso1Mis compañeros y profesores no me comprendieron, los profesores me veían como un perro verde y los compañeros no dejaban de expresar su repugnancia y mi anormalidad. Ya en quinto de primaria me vi forzado a tener que jugar al fútbol, y siempre se quejaban por mi torpeza, se me llamaba siempre anormal, subnormal, retrasado, retro-Down, tartufo, corto de mente, mongolo, enfermo (aunque en esa época fue la única en la que en todos los exámenes solía sacar siempre un diez) y las agresiones físicas desde la humillación de que me arrodillara ante ellos, de bofetadas limpias en la cara, puñetazos en el pecho, patadas, balonazos, escupitajos, me obligaban a enseñar mis partes íntimas en público, rompían mis trabajos, los escupían, los pintaban, me acorralaban y me pinchaban en los pezones, pateaban mi cartera, me robaban el dinero y destrozaban mis cosas, me escupían en la comida, lo habitual en el sufrimiento de niños TEA.

Y además siempre estuve fuera de toda consideración, era como si fuese un esclavo o un animal, no se me cortaba con el mismo patrón que al resto.

No quiero meterme ahora pero de los veranos del 94, 95 y 96 fui a pasar mis primeras salidas, dos en unas colonias con monitores, la última en una colonia con curso de inglés y las cosas fueron muchísimo peores que lo expuesto anteriormente, sobre todo algunas cosas demasiado desagradables y que no puedo contar porque harían daño a quien lo leyera y a mí mismo.

No recibí mucha ayuda de los profesores al no tener diagnóstico, algunas a su modo me ayudaron, otros me consideraron culpable y me castigaron o me humillaron delante de a mis compañeros.

Aun así quiero decir que en ese colegio fui apreciado por ciertas profesoras.

Tampoco mi psiquiatra, al que aprecio mucho todavía, me ayudo bien, ya que no me diagnosticó por desconocimiento de aquella época (mediados y finales de los 90) y me obligó a relacionarme más, en vez de protegerme, lo que también me hizo sufrir mucho por los insultos y humillaciones de ciertas personas de la urbanización de mi casa de mi pueblo de la Sierra con quienes hace 12 años que no me relaciono.

Desde 1998 cuando acabe 2º de la ESO que acabó mi colegio de pequeño, mis padres y mi psiquiatra -con quien hacia terapia- decidieron que fuera a un colegio concertado y de integración, creo que si hubiera ido a un instituto no estaría ahora vivo.

A pesar de ser un colegio de integración y que los profesores fueron en su gran mayoría buenas personas, los compañeros fueron más violetos que nunca debido a la edad de la adolescencia. El problema además de ello, es que en ese colegio todos los años se aceptaban personas expulsadas de otros colegios, muy violentas y metidos en delincuencia y drogas, había sharperos, skin-heads de extrema izquierda y bueno, me pegaban, asustaban y me llamaban siempre el autist; normalmente había dos grandes tipos de personas como ellos decían los normales y los anormales; yo estaba dentro de los anormales y por ello no tenía el derecho de hacer amigos, integrarme y debía ser maltratado.

Quiero decir que tercero de la ESO fue un año terrible en el que se me pegó bastante y se realizaron círculos para acorralarme e insultarme, pegarme, escupirme e insultarme, cosa que se realizaba con otras personas con discapacidad, aunque yo no tenía ninguna discapacidad ni diagnostico entonces. Durante todos estos años fui totalmente incapaz de defenderme ni de contárselo a ningún adulto, a mis padres sí, pero no me comprendían nada bien.

Durante 4 de la ESO, el año 99-00, entró en mi clase un alumno mucho más mayor y más brutal, que considero que es la persona que más daño me hecho en mi vida. El primer año me “salve” ya que se centró en otro chico con discapacidad al que le hizo cosas tan terribles que a mí en ese colegio no me hicieron.

Ya con 16 años vino continuamente a por mí, con el apoyo de la gran mayoría de los compañeros, me amenazó con que no tendría protección fuera y me rompería las piernas, y abusó de su fuerza y dominio de los demás compañeros para realizarme todo tipo de humillaciones físicas y psíquicas, no fue el único ni mucho menos pero sí el que con diferencia más daño me hizo, también pegaba a otras personas con autismo sí diagnosticadas, con síndrome de Down, con hiperactividad o con discapacidad intelectual. Recuero una vez que a un chico muy discapacitado que apenas sabía hablar le quito el chocolate de su bocadillo lo tiro al suelo y lo pisoteó varias veces y se lo metió otra vez y le obligo a comérselo.

Hoy todavía me da mucho miedo lo que pase, hasta enero de 2002 decidí hacerle frente y avisar más a los profesores, a enfrentarme más con él en público y a dificultarle mucho el acoso a pesar de sus amenazas de partirme la cara si decía algo o de tirarme por la corrala, (que eran unos cuatro metros) sino recuerdo mal, pero cada vez le intenté hostigar más y le puse más contra las cuerdas, un día por fin yo le golpeé en la cara y sentí mucho placer, pero después él me tiró al suelo y me metió una brutal patada aplastándome la cabeza contra el suelo. Llegaron muy pronto los profesores y lo expulsaron definitivamente, no volví a verle ni quiero volver a verle nunca más…

Y bueno a partir de ahí sucedieron otras cosas, de hecho hasta 2004 no abandoné ese colegio, pero no vienen ahora en este tema.

Este relato puede parecer demasiado pormenorizado, pero quiero expresar con ello, las dificultades que las personas TEA podemos padecer, pese a contar con unos padres y algunos profesores verdaderamente preocupados por el desarrollo de sus hijos o alumnos.

A partir de ahí, mis propuestas son claras, siempre la concienciación para los profesores y que entiendan bien el TEA y el uso de colegios concertados con integración y no mezclar la integración de las personas con discapacidad con pequeños delincuentes.

Sobre todo prestar atención en los recreos, las salidas y entradas del colegio “que no te esperen en la salida”, clases de gimnasia y clases en general y no pretender forzar la integración, y que los profesores sean muy conscientes de los problemas, ya que por la edad muy difícilmente lo van a ser los compañeros. Y sobre todo necesitamos atención primaria, diagnosticarnos de forma temprana y no con 18 años como lo he sido yo. Y necesitamos atención pública de calidad para nuestra atención especial, tanto psiquiátrica, psicológica y orientativa, esta última en los colegios. Y considero que esas cosas deben ser públicas porque a mi mis padres han podido ayudarme pero otras familias quizá no puedan por tener poco dinero o porque la familia no sea receptiva o este en situación de exclusión

Es un derecho, no una exigencia; porque por el bien de todos tenemos muchas altas capacidades para mejorar mucho la humanidad y a todo tipo de personas.

Y ya, en la vida adulta, en los albores de la madurez, cuando enfrentamos el reto de la independencia familiar, y el paso hacia la integración en la vida profesional, el deseo de encontrar amigos y una pareja, se hacen muy fuertes. En un momento como el actual, en que los apoyos de un Estado del Bienestar que se va perdiendo en España, por razón de las políticas llamadas neoliberales, pero que en realidad son deshumanizadoras ya que anteponen la economía a las personas, los adultos con TEA hemos de enfrentar de nuevo las dificultades de nuestra infancia.

Ahora se presentan con un rostro nuevo y diferente. Pero la falta de solidaridad que genera el proyecto social que se trata de implantar, unido a nuestras dificultades para esa interacción social que nos aísla, nos vuelve a colocar en el abismo de la marginación. De ahí que debamos asumir el compromiso personal y social de cambiar esta situación, lo social en general que afecta a personas con TEA y a neurotípicos, pero también la fortaleza que hemos de tener para alcanzar la plenitud del ejercicio de nuestros derechos, y en particular la defensa del derecho a la justicia, equidad y a la igualdad a las que somos acreedores como ciudadanos libres, y miembros de una sociedad sin exclusiones. Y alcanzar la comprensión de las personas de nuestro entorno al igual que las personas con TEA también comprendemos la forma de ser y comportarse de los llamados neurotípicos, a fin de participar en la vida social, personal y afectiva como el resto de ciudadanos.

martes, 2 de diciembre de 2014

L'ALUMNAT AMB TC (TRASTORNS DE CONDUCTA)

La intervenció de diferents professionals és un treball de comprensió per afrontar l’exclusió que envolta aquest col·lectiu. En molts casos, s’ha produït un circuit de derivacions que han accentuat la incertesa del cas. Es important establir una coordinació entre serveis psicopedagògics, socials i de salut mental de forma que es pugui abordar de forma global el conjunt de necessitats de l’adolescent.
Segons Winnicott (1999), tots aquests adolescents participen d’un sentiment que prové de la sensació d’haver viscut la despossessió, la pèrdua d’alguna cosa que no s’expliquen i que els fa persistir en una conducta que es com una manifestació silenciosa del dret a ser considerats i ajudats a sobreposar-se d’aquest sentiment dolorós i entristidor.
“La conducta antisocial és l’expressió d’una reivindicació i, també, d’una particular condició humana del dol”
El TC és una manifestació d’un dol que no conclou, que no te fi, que justifica el sentiment de desheretat o d’errant. Quan els nois o noies que pateixen aquest sentiment s’expliquen el que els hi passa el TC es dissol.
Si l’elaboració no és possible, en la seva vida adulta la dimensió del trastorn de personalitat, de la delinqüència o de la malaltia mental es fàcil que apareguin.

Si volem fer una representació compartida del trastorn ens hem de fer aquestes quatre preguntes:

Què cal entendre?
Què cal Evitar?
De què cal sensibilitzar-nos?
Què cal reconèixer?


Què cal entendre?


El que caracteritza al TC és la conducta alterada, l’alumne busca de forma persistent i repetida una resposta, una acció fixa davant determinades situacions. La persona fa una elecció que ve forçada per la conducta inadequada, vol superar l’estancament en el creixement o sortir de la seva imatge desenfocada.
L’autoimatge de vegades pot ser poc valuosa o indigna i d’altres, majestuosa i incomparable. Els sentiments són el resultat de com el veuen els altres i de com es veu a ell mateix. Quan dialoguem amb un alumne amb TC, sovint manifesta una relació d’estranyesa cap a la conducta realitzada. Té una sensació de desrealització, és un signe psicopatològic.

Desrealització:

_ Dificultats per a precisar si la conducta ha tingut lloc i com s’han produït la seqüència d’esdeveniments.
_ Estranyesa de la vivència dels fets
_ Aparició d’una solució fàcil i habitual per a disfressar i confondre: “Ha començat l’altre, no ha estat jo”
_ Aparició d’una expressió infantil de desconeixement: “Això no ha passat”

El problema està en què l’elaboració i la interpretació s’atorga als altres i ells es presenten tant sols com una víctima, l’afectat, perquè la posició d’una persona amb TC és passiva respecte als altres i als esdeveniments que van passant. La conducta trastornada substitueix a la pèrdua de consciència de la realitat i introdueix un impuls descontrolat i necessita ser entesa abans que corregida.  

Què cal Evitar?

Evitar la patologització, discriminació  o criminalització dels alumnes amb TC. El TC no és una entitat clínica constituïda, descriu una manifestació objectiva d’un patiment psíquic de naturalesa específica a demostrar.

De què cal sensibilitzar-nos?

La conducta manifestada per l’alumne amb TC no és fruit d’una elaboració mental del malestar o del compromís entre el malestar i la visió personal. La conducta vol anticipar-se a esdeveniments que resulten dolorosos, inexplicables, i que s’imposen.
L’experiència del dolor psíquic és emotiva, sense paraules i té una categoria de certesa inexplicable. La despossessió, la culpa inexplicable, la melangia són sentiments que no abandonen a l’alumnat amb TC.  Arriben a la conclusió de que valen poc, se senten bruts, incapaços de posar ordre a la seva vida i modificar la seva forma de ser.

Què cal reconèixer?

La representació completa del TC implica considerar la dimensió temps en la mentalització del conflicte. No es un malestar estàtic, evoluciona. La persona pren posició respecte al conflicte i el repte de fer-se gran. Aquest procés mostra diverses etapes en eles quals construeix judicis i actuacions amb la finalitat de defensar-se del sentiment trastornat o desfer-se’n . Els judicis intenten anul·lar un sentiment, justificar-lo, mostrar la vivència injusta, apel·lar a l’ajut, formalitzar la contenció, fer recurs d’empara, etc. Volen ser tinguts en compte i denuncien els errors de la convivència i les institucions però a la vegada no se’n en surten.
El TC configura un procés evolutiu anormal en la maduració de la persona que acostuma a tenir el seu origen a finals de la primera infància, sol ser d’inici silenciós.


On situem els signes d’alarma? 

Malestar en relació entre ells i els adults pròxims, li és difícil separar-se de les persones significatives familiars i no familiars, canviar d’espais o d’activitats. Sobresalts i interrogants que es plategen sobre el que fa i sobre la manera en que s’ho prenen els altres. Forta labilitat emocional ( pot anar des de la inquietud, la poca empatia, el mal humor, la impulsivitat, la inhibició, l’astènia, la irritació... a l’alteració del to muscular i corporal ). Les reaccions de pensament solen ser dissociades. Tendeix a la sospita i a la interpretació no adequada, a la vivència d’imposició de judicis, a la falta de reflexió. L’infant pot tenir dificultats per pensar, per imaginar, per inventar, o al contrari, pot tenir una imaginació malaltissa davant de la realitat incòmoda o no gratificant. L’aprenentatge acostuma a fer-se per imitació i no per raonament simbòlic i acostuma a tenir problemes per atendre i concentrar-se. L’educació es torna rígida o sense control.

lunes, 1 de diciembre de 2014

PI ALUMNES AMB TDAH

Extret de:
http://www20.gencat.cat/docs/Educacio/Home/Departament/Publicacions/Col_leccions/Materials_atencio_diversitat/TDAH/TDAH.pdf

5.3. Pla individualitzat

El Pla individualitzat (PI) és el conjunt de suports que es planifiquen i s’acorden implementar per donar resposta de manera personalitzada a un alumne. És també el document escrit on
es recull aquesta planificació.
Habitualment, el coordinador del PI és el tutor amb la participació de l’equip de mestres o de professorat de l’EAP, l’orientador i altres professionals que participen en l’atenció educativa de l’alumne. S’ha de comptar amb la col·laboració dels pares, mares o representants legals de l’alumne i de l’alumne mateix, si la seva edat i circumstàncies personals ho aconsellen, i escoltar-los en el procés de la presa de decisions.
El PI ha de ser aprovat pel director del centre educatiu.
Tal com estableix l’Ordre EDU/296/2008, de 13 de juny, per la qual es determinen el procediment i els documents i requisits formals del procés d’avaluació en l’educació primària; l’Ordre EDU/295/2008, de 13 de juny, per la qual es determinen el procediment i els documents i requisits formals del procés d’avaluació a l’educació secundària obligatòria, i l’Ordre EDU/554/2008, de 19 de desembre, per la qual es determinen el procediment i els documents
i requisits formals del procés d’avaluació i diversos aspectes organitzatius del batxillerat i la seva adaptació a les particularitats del batxillerat a distància i del batxillerat nocturn, cal deixar
constància dels cursos que segueixi l’alumne amb un pla individualitzat a l’expedient acadèmic d’aquest alumne.
El PI s’ha d’elaborar en un termini màxim de 2 mesos, s’ha de revisar cada final de curs, a fi d’ajustar-lo a l’evolució de l’alumne, i fer-ne un seguiment trimestral.
El PI per a un alumne amb TDAH pot ser relativament senzill i implicar molts pocs canvis en relació amb el contingut del currículum, contenint, gairebé de forma exclusiva, adaptacions
metodològiques. Es consideren adaptacions metodològiques aquelles que no comporten canvis en els objectius d’aprenentatge i ofereixen suports del tipus que s’han descrit al llarg d’aquesta Guia.

Els alumnes diagnosticats amb TDAH que disposin d’un PI durant l’ESO i/o el batxillerat podran sol·licitar que es tingui en compte aquesta circumstància en la realització de:

• La prova d’accés als cicles formatius de grau mitjà de formació professional inicial.
• La prova d’accés als cicles formatius de grau superior de formació professional inicial.
• Les proves d’accés a la universitat (PAU).

Establiment INCENTIUS per alumnes amb TDAH

Extret de la guia: 
http://www20.gencat.cat/docs/Educacio/Home/Departament/Publicacions/Col_leccions/Materials_atencio_diversitat/TDAH/TDAH.pdf

5.1.4. Incrementar els incentius


El treball educatiu amb alumnes amb TDAH necessita perseverança i constància. El docent ha de proporcionar nombrosos suports a l’alumne i, paral·lelament, pot necessitar corregir alguna
conducta o fer una acció per tornar-lo a vincular amb la tasca.
A la llarga, aquesta relació constant que el docent estableix amb l’alumne pot provocar friccions si no es té cura de l’estil d’interacció i les mesures orientades a corregir la conducta inadequada.
El càstig de les conductes problemàtiques (sense un sistema de suport proactiu) està associat a augments de les agressions, del vandalisme, de l’absentisme i de l’abandonament escolar
(Horner i Sugai, 2008).

Usar com a base de la gestió de l’aula estratègies proactives de valoració del comportament adequat i de l’execució de les tasques és la millor manera de crear entorns i relacions positives i de confiança.

• Augmentar la lloança, l’aprovació i l’estima de la bona conducta de l’alumne i del seu rendiment en les tasques.
• Mantenir un nivell més alt de recompenses que de càstigs crea un entorn positiu. El percentatge de cinc recompenses per cada càstig sembla ser un bon criteri (Horner i Sugai, 2007).
• Utilitzar sistemes de fitxes i punts per organitzar l’obtenció de privilegis.
• Demanar als pares jocs o joguines velles per millorar l’oferta d’activitats lúdiques a l’aula.
• Obtenir jocs de vídeo o d’ordinador per utilitzar en el temps lliure i fer que sigui un dels privilegis a guanyar, aprofitant així els beneficis educatius d’aquests jocs.
• Organitzar treballs d’equip per obtenir recompenses per a tot el grup.
• Permetre l’accés diari a alguna recompensa, no només un cop per setmana.
• Utilitzar una targeta de comportament per fer un informe diari dels progressos de l’alumne.

Organització i planificació de les activitats amb alumnes de TDAH a l'etapa d'educació secundària

Extret de la guia: 
http://www20.gencat.cat/docs/Educacio/Home/Departament/Publicacions/Col_leccions/Materials_atencio_diversitat/TDAH/TDAH.pdf

5.1.3. Organització i planificació de l’activitat dels alumnes de l’etapa d’educació secundària


Per als alumnes amb TDAH resulta complex organitzar i planificar les tasques que han de dur a terme tant a l’aula com a casa, sobretot si aquestes són de llarg recorregut.

En els darrers cursos de l’etapa d’educació primària i, sobretot, durant l’etapa d’educació secundària els alumnes tenen deures o encàrrecs de feina que s’allarguen en el temps, com ara l’elaboració d’un treball, la recopilació dels apunts en un dossier o les activitats en grup.
Els docents poden ajudar els seus alumnes utilitzant estratègies d’organització i planificació que puguin ser compartides i visualitzades per tot l’alumnat i facilitin el procés d’elaboració i execució. A continuació es proposen algunes d’aquestes estratègies.

Pla visual de treball individual


És una estratègia visual que ajuda a planificar i organitzar les tasques que han de ser fetes a
llarg termini (extreta i adaptada de Reid i Lienemann, 2006). Consisteix a seguir quatre passos:

• escriure el treball assignat i la data de lliurament;
• ajudar a pensar i clarificar-ne els objectius;
• analitzar el procés d’elaboració de la tasca, marcant fites i assignant dates per a cada fita;
• fer una revisió final de la tasca encomanada.

Perquè els alumnes utilitzin aquesta estratègia, és necessari que el docent li doni valor, tant en el moment d’explicar-la com durant el seu ús.
Pot ser necessari tenir una entrevista individual amb l’alumne per explicar-li l’objectiu de l’estratègia i el procediment, intentant valorar amb ell en quins moments pot ser útil i per a quinesactivitats.
També, pot ser convenient pensar conjuntament els beneficis que l’ús d’aquest pla visual pot tenir.



Ensenyar als alumnes que pateixen TDAH a organitzar-se per fer un examen

Estratègia per realitzar una prova escrita 

(Extret de la guia per a professors:

http://www20.gencat.cat/docs/Educacio/Home/Departament/Publicacions/Col_leccions/Materials_atencio_diversitat/TDAH/TDAH.pdf )


Les dificultats de planificació i organització, al marge de reflectir-se en la feina del dia a dia, també es reflecteix en la realització de les proves escrites.
Els docents poden col·laborar amb els alumnes amb TDAH explicant i ensenyant l’ús d’estratègies
que puguin ser aplicades durant la realització d’una prova escrita.

Una d’aquestes estratègies és la tècnica SPLASH (acrònim de: skim, plan, leave, attack, systematically i house).

 La definició d’aquests passos és la següent.

1. Llegir la prova (skim the test)
Es tracta de fer-se una idea del que es demana: nombre de preguntes, tipus de preguntes, els temes que es coneixen i els que no es coneixen. Aquest és el primer pas per començar a contestar.

2. Planificar l’estratègia (plan your strategy)
Convé valorar el temps de què es disposa i el grau de coneixement de la prova. Es recomanable identificar les preguntes que es poden contestar més fàcilment i les que necessiten més reflexió.

3. Deixar de banda les preguntes de reflexió (leave out tough questions)
Les preguntes més difícils o que requereixen ser reflexionades, en un primer moment, es poden deixar de banda per reprendre-les després.

4. Respondre les preguntes més senzilles immediatament (attack questions you know)
Els alumnes han d’enfocar la seva atenció en allò que poden entendre. Un cop han contestat les preguntes que coneixen més, poden passar a les preguntes per a les quals tenen més dubtes.

5. Analitzar sistemàticament (systematically guess)
Quan es tenen molts dubtes sobre una pregunta, després d’utilitzar altres estratègies, els alumnes poden pensar en alguns supòsits, descartar els que són erronis i respondre amb la suposició que sembla més correcta.

6. Revisar la feina feta (house cleaning)
Convé deixar entre un 5-10 % del temps per revisar la prova amb atenció i cura.
La millor forma d’ensenyar aquesta estratègia és mostrant directament com aplicar-la a una prova escrita concreta. Es pot fer amb tot el grup classe o individualment amb un alumne.